1. Salvia

Un estudio que investigó el vínculo entre la salvia y la diabetes encontró que el extracto de salvia reduce los niveles de glucosa en sangre en ratas al activar un receptor específico, otros estudios realizados en humanos también han confirmado estos resultados.

Adicionalmente, ciertas investigaciones han revelado que la salvia también es eficiente para bajar el colesterol.

Consejo: Prepara un té de salvia colocando 2 cucharadas de hojas secas de salvia una taza de agua hirviendo y dejar reposar durante 10 minutos. Tomar hasta 2 veces al día.

2. Albahaca (Tulsi)

Las hojas de albahaca están llenas de antioxidantes y aceites esenciales que producen eugenol y cariofileno. En conjunto, estos compuestos ayudan a las células beta pancreáticas (células que almacenan y liberan insulina) para funcionar correctamente y aumentar la sensibilidad a la insulina.

Una ventaja añadida es que los antioxidantes presentes en estas hojas ayudan a combatir los efectos nocivos del estrés oxidativo.

Consejo: Consumir dos o tres hojas de Tulsi o una cucharada llena de su jugo en ayunas.

3. Semillas de Lino (Linaza)

Debido a su alto contenido en fibra, la linaza ayuda a la digestión y ayuda en la absorción adecuada de grasas y azúcares. El consumo de la semilla de lino ayuda a reducir en casi un 28 por ciento el nivel de azúcar posprandial en diabéticos.

Consejo: Consumir una cucharada de polvo de semillas de linaza cada mañana con el estómago vacío con un vaso de agua tibia. Sin embargo, no tomes más de 2 cucharadas por día, ya que puede ser perjudicial para tu salud.

4. Hojas de Arándano

Las hojas de arándano se han utilizado en Ayurveda durante muchos siglos para controlar la diabetes.

Recientemente, la revista Journal of Nutrition puntualizó que las hojas de la planta de arándano contienen altas cantidades de antocianidina, que mejoran la acción de varias proteínas implicadas en el transporte de la glucosa y el metabolismo de la grasa. Debido a esta propiedad única, las hojas de arándano pueden ser un remedio para reducir los niveles de azúcar en la sangre.

Consejo: aplasta el arándano en un mortero y consume 100 miligramos de este extracto todos los días con el estómago vacío.

5. Vinagre de Manzana

Existe evidencia que los alimentos fermentados como el vinagre de sidra de manzana que contienen ácido láctico o ácido acético pueden reducir el azúcar en sangre. Estos ácidos mejoran la capacidad de almacenar el exceso de glucosa en el hígado.

Sin embargo, muchos de los estudios parecen ser de tamaño bastante pequeño y los resultados en general han sido mixtos. El vinagre también puede tener efectos secundarios como irritación del estómago y náuseas. Este artículo de Medscape advierte que la ingesta de vinagre debe limitarse a un máximo de 1-2 cucharadas diluidas en agua, dos veces al día.

6. Canela

La canela aparte de ser un saborizante o condimento también puede ser un remedio para mejorar tu salud. Incorpora la canela en tus bebidas o comidas.

Consejos:

Puedes agregar desde 1/4 hasta 1/2 cucharadita (según tu tolerancia) de canela a lo que comas o tomas.
Prepara un té de canela colocando 3 palos de canela en una olla con 1 litro de agua, llevar a fuego medio hasta que hierva por 5 minutos. A continuación, apague y tape la olla hasta que esté tibio, puede beber este té varias veces al día.
Si no puedes consumir la canela de esta forma, puedes tomar cápsulas de canela.

7. Melón Amargo
El melón amargo tiene sustancias activas con propiedades antidiabéticas que se ha confirmado tiene un efecto reductor de la glucosa en la sangre y contiene un compuesto similar a la insulina conocido como polipéptido-p.

Consejo: Prepara un té colocando 1 cucharada de hojas secas de melón amargo en 1 litro de agua hirviendo. Deja reposar durante 5 minutos, cuele y beba durante el día.

8. Manzanilla

Las personas con diabetes suelen utilizar el té de manzanilla para ayudar a reducir la glucosa en la sangre. Los estudios han demostrado caídas elevadas en el azúcar en sangre en pacientes que tienen diabetes tipo dos durante un período de 2 meses.

Consejo: prepara un té de manzanilla añadiendo 1 cucharada de manzanilla al agua hirviendo y dejar reposar durante 5 a 10 minutos. Luego, colar y beber de 2 a 3 veces al día.